Es cada sede, cada usuario remoto, cada aplicación expuesta.
Proteger ese perímetro distribuido exige más que bloquear puertos: exige entender qué aplicación, qué usuario y qué contexto hay detrás de cada conexión.
Inspeccionamos el tráfico entrante y saliente con inspección profunda de paquetes, control de aplicaciones y usuarios, prevención de intrusiones e inteligencia de amenazas integrada, gestionada de forma centralizada.