Protegemos la capa que el desarrollo no siempre puede blindar por sí solo.
Cada aplicación expuesta a Internet, cada API pública, es una puerta que un atacante puede intentar forzar con inyección de código o explotación de vulnerabilidades conocidas.
Inspeccionamos y filtramos el tráfico HTTP/HTTPS en tiempo real, con protección frente al OWASP Top 10, detección de bots maliciosos y protección de APIs REST y GraphQL.
Portales bancarios y transaccionales, APIs de e-commerce y ERPs accesibles desde Internet.